casi sin pensarlo me tiré desde ese trampolín. Claro que me daba miedo, pues tenía que caer dentro de ese barreño de medio metro de diametro. De todos modos me tiré, pues sabía que dentro de ese minisculo abujero se escondia un mundo submarino lleno de magia, y claro yo no podia resistirme a la tentacion de conocer nuevos mundos donde el sinsentido era el valor mas preciado.
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